El proyecto Utopía es un proyecto que comienza en 2010, cuando directivos de la Universidad de la Salle recorren diferentes zonas de Colombia afectadas por la guerra en busca de bachilleres campesinos, que asumieran el reto de formarse como profesionales e irse a vivir cuatro años al campus educativo de Yopal, Casanare.

El programa busca ofrecer oportunidades educativas y productivas a muchachos del campo, que no tienen recursos económicos, o que han sido golpeados por la violencia del conflicto armado. Asimismo persigue dos objetivos: el primero, convertir a jóvenes bachilleres de zonas rurales en ingenieros agrónomos, utilizando la metodología ‘aprender haciendo’ y ‘enseñar demostrando’.

El segundo, formarlos como líderes capaces de transformar su entorno y mejorar la calidad de vida, no solo de su familia sino también de la comunidad; generando trabajo, creando empresa y reconstruyendo ese país agrícola que necesita de innovadores, emprendedores y empresarios que abran las puertas hacia el desarrollo rural.

Esta iniciativa lleva cinco años operando, y ya tiene logros concretos que aportan a la ruta de la paz. Gracias al equipo utopía, en 2014, 38 jóvenes mayores de 16 años, procedentes de 19 departamentos de Colombia se graduaron como ingenieros agrónomos.

En el campus educativo, estos jóvenes, de lunes a sábado, comienzan su día a las 5:30 de la mañana. A esa hora sus docentes los acompañan al campo, donde realizan labores relacionadas con la tierra, enfocadas en la producción del cacao, el arroz y las hortalizas. Sobre las ocho de la mañana llegan del campo, se bañan y desayunan. A las 9:30 a.m. comienzan sus clases teóricas y prácticas hasta finalizar la tarde.

El equipo se ha encargado de motivar y alentar esas ilusiones de superación entre los muchachos, ya que está convencido de que el progreso del país no solo está en las ciudades, sino también en el campo. A su vez, transforman e impactan la realidad del país, al dar acceso a la educación superior, factor importante en los procesos de reconciliación y construcción de una nueva sociedad.

Entornos para aplicar la innovación y cambiar las condiciones de vida de los colombianos están en todas partes. Lo que nos hace falta es ingenio y voluntad.